Llega el momento de ponernos a estudiar y ✨✨ mágicamente ✨✨ aparecen cosas más importantes para hacer, desde guardar la pila de ropa que tenemos arriba de la silla hace semanas, bañar al perro o ver un capítulo más (solo uno) de nuestra serie preferida. ¿Te paso? ¡Bienvenido al club! Prácticamente todos los estudiantes sienten esto en algún momento u otro.

Pero también están esos momentos donde tenemos ganas y disfrutamos de estudiar 🤓 un tema o preparar una materia. ¿Cómo se explica esto? Solamente hay una respuesta: estamos motivados.

La motivación es un estado de ánimo que hace que la conducta de una persona cambie y se active para conseguir las metas concretas que se haya marcado. Esa energía es la que consigue que una persona realice todas las acciones necesarias para cumplir su objetivo de la manera más eficiente posible. Por lo tanto, si quieres lograr tu objetivos académicos es importante estar motivado.

Lo más importante para hacer algo que cuesta (como puede ser estudiar una materia dificil o prepararse para varios exámenes seguidos) es tener un buen motivo para realizarlo, por eso te proponemos que revises cuál es el motivo que te lleva a estudiar.

Tenemos un ejercicio para ello: lee el siguiente listado con posibles motivos que tenemos en cuenta a la hora de decidir encarar o continuar con un estudio y elige aquellos con los que te sientas más identificado.

  1. No poder hacer ninguna otra cosa.
  2. Conseguir un premio o evitar un castigo.
  3. Complacer a mis padres y profesores.
  4. Quiero prepararme para una profesión que me gusta.
  5. Encontrar respuesta a muchas cosas que despiertan mi curiosidad.
  6. Educarme mejor.
  7. Ser más útil a los demás.

Tras reflexionar sobre tus motivos para el estudio, te sugerimos que pienses en cuáles te parecen más válidos y cuáles menos de entre los siete citados. El orden de los mejores quizá varíe mucho, y todos puedan ser válidos.

Está claro, por la evidencia estadística, que los peores motivos son (en este orden): el 1, el 2 y el 3. Son aquellos que menos se sostendrán en el tiempo, tenemos que estudiar por algo más valioso que cualquier de ellos tres.

¿Es posible, entonces, desarrollar en uno mismo más y mejores motivos para el estudio? Afortunadamente, sí es posible 😉.  Una materia que te resultaba aburrida o pesada, puede llegar a ser interesante.

A continuación compartimos algunas recomendaciones para estar motivado:

  • Sé curioso. En cada tema que estudies busca alguna relación con tu cotidianidad y con algo que te guste. De esta manera, la materia será más atractiva y más fácil de aprender y asimilar.
  • Confía en ti. Creer que puedes hacer aquello que te has propuesto, hará que pongas en marcha más acciones para conseguirlo.
  • Fija metas asumibles. Proponete pequeñas metas cada día y comprobá si las has conseguido. Es esencial ser consciente de nuestras capacidades y plantearnos metas que podamos alcanzar. De lo contrario, la no consecución de nuestros objetivos restará motivación.
  • Establece un plan de estudio. Es aconsejable fijar un horario de estudio adecuado a tu agenda. Eso sí, cuando lo hayas establecido procura cumplirlo y  así te entrenas para tener hábitos de estudio constantes.
  • Realizá algunas tareas en equipo. Aquellos compañeros a los que les gusta la materia, siempre suman en el equipo!
  • Hacete preguntas a vos mismo en relación con el contenido de un tema antes de estudiarlo, y trata de responderlas a medida que lo vayas conociendo.
  • Estudiá de una forma activa: reflexiona, subraya lo importante, consulta en el diccionario o enciclopedia lo que no entiendas o exija ser ampliado, hace resúmenes, cuadros, etc.
  • Elimina distracciones. Cuando te pongas a estudiar hazlo en un entorno agradable, que favorezca tu concentración y aprovechamiento de las horas de estudio.
  • Date un premio. Cuando termines con la tarea programada, prémiate por el trabajo bien hecho. No tiene que ser algo grande, un pequeño gusto actuará de incentivo para seguir adelante

Como cierre de la actividad, te invitamos a leer el cuento ‘¿zanahoria, huevo o café?’. Una vez que lo hayas terminado de leer, tratá de identificarte con un personaje de la historia y escribí cuál es tu actual motivo a la hora de estudiar y de querer continuar con la carrera. ¿Y vos?, ¿Cuál de los tres eres?

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